Feliz Navidad presente

“Mamá tengo que hacer un dibujo sobre Navidad para el cole!

-“ Muy bien cielo, y ¿qué es para ti la Navidad?”

– “ Mamá, Navidad es compartir…”

Esta fue la conversación que tuve hace unos días con mi hijo, quién como buen maestro de vida, me dio mucho que pensar…Pese a que siempre me ha encantado la Navidad, cuando mi hijo era pequeño la vivía como una auténtica pesadilla. Vivía corriendo para intentar llegar a todo. Corría para hacer las compras navideñas, para poder organizar las diferentes quedadas familiares, las cenas con amigos, la fiesta de la empresa, para comprar los disfraces de las funciones de Navidad de los niños (porque lo de plantearme hacerlo yo, ya sí que era un auténtico suicidio). Me pasaba la vida intentando llegar a todo, agotada y frustrada porque no conseguía disfrutar nada.

Recuerdo llegar a la última función del colegio de mi hijo en su época de infantil tarde, acelerada, hablando por teléfono con mi jefe sobre todo lo que había que hacer.  Recuerdo sentarme en la butaca y verle emocionado porque por fin había llegado su mamá. Recuerdo romper a llorar al verle con extraña mezcla de orgullo, ilusión agotamiento y confusión por la vida sin sentido que llevaba. -“¿Pero qué estoy haciendo?”- me preguntaba. -“¿Por qué estoy llegando aquí tarde, con mil cosas en la cabeza, y respondiendo mensajes mientras mi hijo está en el escenario vestido de pastorcillo en el momento más importante de su corta vida?”- Todo lo que él necesitaba en ese momento era que yo estuviera allí, pero que estuviera de verdad, con plena atención y presencia, acompañándole en lo que para él (y para mí, aunque no me había dado cuenta hasta ese instante) era importante…

Ese momento fue un punto de inflexión en mi vida que marcó el cambio de rumbo personal y profesional que he efectuado posteriormente. Decidí parar, dejar de correr, priorizarme y poner foco en lo que era realmente importante para mí. Decidí actuar con coherencia, sabiendo qué quería y lo que tenía que hacer para conseguirlo pese a que eso supusiera renunciar a otras cosas.  

La respuesta de mi hijo del otro día, frente a la hoja en blanco de su dibujo de Navidad vuelve a ponerme cara a cara frente al espejo de la realidad. El verdadero significado de la Navidad para un niño es verse arropado por su familia, es compartir… Su  respuesta me ha hecho recordar de nuevo el camino recorrido y lo importante que es para un niño pasar momentos de calidad en familia, que es justo lo que ahora, por fin puedo ofrecerle. Navidad para él no es tanto tener la última consola o esas zapatillas Nike que le encantan. Navidad es que pasemos un rato juntos hablando sobre su dibujo, sobre por qué es importante, y cómo quiere hacerlo. Navidad es que nos hartemos a castañas viendo una película juntos, que cantemos villancicos, que nos riamos haciendo Tik Toks o que nos tiremos al suelo para hacer guerra de cosquillas.

El mejor regalo que podemos hacer estas Navidades a nuestros hijos y a nuestros seres queridos es nuestra presencia. ¿Sabías que la palabra “presente” en una de sus acepciones significa regalo?  Ofrezcamos el regalo de nuestro tiempo, de nuestro cariño y de nuestra atención consciente. Esto hará se sientan seguros, queridos, atendidos y escuchados y configurará bases sólidas para vuestra relación y para su estabilidad en el futuro. 

Navidad es que cambiemos el foco, que pasemos de mirar hacia fuera para mirar hacia dentro, para dejar un rato de correr y de buscar la satisfacción en cosas superfluas que solo nos aportan un bienestar efímero. Si tenemos que hacer compras, ir a comidas familiares, de empresa o de amigos, seleccionemos y hagámoslo desde el “quiero” y no desde el “tengo que”. Hagámoslo de corazón y con una intención consciente de vivir y disfrutar ese momento compartido… Navidad  es que volvamos a la esencia, a nosotros mismos,  que nos preguntemos qué queremos y qué es lo verdaderamente importante. Navidad es que volvamos a ser de nuevo un poco niños viviendo el momento presente con alegría e ilusión, desde el amor y disfrutando de esas cosas sencillas que nos llenan de verdad el corazón, como el “presente” único e irrepetible que es.

Os deseo que paséis unas preciosas Navidades en compañía de vuestros seres queridos. ¡Feliz Navidad presente!

Si estas palabras te han hecho reflexionar y crees que es tiempo de parar, de reconectar contigo y de volver a  lo importante, te animo a compartirlo conmigo enviándome un mensaje de voz o WhatsApp (626 37 71 38). Yo te puedo ayudar a establecer las bases de lo que quieres construir en el próximo año y en el resto de tu vida. 

Ponte ya en marcha elaborando un plan de acción y poniendo foco en lo importante, en ti. ¡Hazte ese regalo!

Patricia Ciruelos Santos

Coach, experta en Mindfulness y Comunicación. 

Reconectándote con lo importante.

Deja un comentario

Rellena este formulario para conseguir tu guía gratis para conseguir más salud y bienestar.

¿Quieres recibir inspiración, recursos y novedades sobre mis formaciones y cursos?

Abrir chat
¡Contacta conmigo!
¿Tienes alguna duda? ¡Contacta conmigo!

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar